Ayer a las ocho de la noche, en
Guadalajara México, se llevó a cabo el segundo debate con los candidatos Enrique
Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Gabriel Quadri, Andrés Manuel López Obrador.
El segundo debate tuvo algunos problemas técnicos, en dos ocasiones se fue el
video por algunos segundos –esto sucedió mientras hablaba AMLO y EPN, aspecto
que no debemos sobreinterpretar y daremos a los productores el beneficio de la
duda y pensaremos en que fue sólo un error–. Durante el primer bloque con el
tema “Política y gobierno” los candidatos expusieron sus ideas, sin embargo, un
aspecto que sobresalta y brilla por su ausencia es el hecho de las preguntas
que Gabriel Quadri lanzó a los demás candidatos, las preguntas incómodas fueron
las siguientes:
1. Sobre las libertades individuales o la unión entre personas del mismo sexo: “preguntaría a los candidatos qué opinan del matrimonio entre las personas independientemente de su orientación sexual, ¿qué opinan de esta libertad?”,2. Sobre el aborto o el derecho de las mujeres: “Me parece aberrante que muchos políticos quieran encarcelarlas simplemente por perseguir sus intereses políticos, esto, es absolutamente aberrante, por eso, debe prevenirse el aborto con una educación sexual e inculcar valores en la educación básica. Tenemos que defender a las mujeres."3. Sobre el tratado de libre comercio con China4. Sobre la cultura, o el Instituto Mexicano Octavio Paz: el cual estaría encabezado por la Cancillería y CONACULTA para enseñar el idioma español, náhuatl, maya y otros, promoviendo así la cultura mexicana en las grandes ciudades.
Primero, antes que los legos
rechinen los dientes diciendo o pensando: Gabriel Quadri es un candidato que
sigue las órdenes de la tirana Elba
Esther Gordillo, líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE), y lo único que quieren los de Nueva Alianza es mantener su
registro ante el IFE, etcétera. La falacia recae en que, por el hecho de que lo diga un candidato de un partido que está en cuarto lugar no implica que NO pueda hablar y preguntar sobre estos temas.No discutiremos aquí los motivos grupales del
partido, pero sí las reacciones ante los temas vedados por la mayoría de
nosotros en México. Para esto retomaré las preguntas uno, dos y cuatro –la
tercera no la tomo por mi poca educación en política administrativa
internacional.
Por un lado,
tenemos la pregunta a los candidatos por parte del señor Quadri sobre las
libertades individuales, sobre el matrimonio entre homosexuales–que para
algunos legos les reviente el oído al escuchar la palabra matrimonio y homosexual
porque creen inocentemente que diosito en toda su sabiduría otorgó un derecho
divino al matrimonio heterosexual y que las palabras son inamovibles y que el
matrimonio entre dos personas del mismo sexo debe optar por otro término,
resaltando el hecho de que la homosexualidad es lo otro que debe tener otro discurso, debe excluirse del discurso
hegemónico heterosexual y que sus palabras son inamovibles y eternas–. Nuevamente,
advierto, algunos pensarán que es muy bajo utilizar este discurso para darse
importancia, sin embargo, esto pierde validez al pensar en que en un país
machista la homosexualidad sigue siendo un tema tabú. Caben unas posibilidades:
los candidatos advirtieron la trampa de Gabriel Quadri y decidieron omitir la pregunta,
o, no tenían preparado alguna postura ante tal pregunta. Ahora bien, para qué
hablar de la homosexualidad en un país donde cada estado hace lo que quiere
dependiendo su gobierno (religioso, religioso, querido lego), puesto que sólo
en la Ciudad de México se reconocen las uniones (corríjanme si me equivoco),
aspecto que sea por cuestiones económicas o políticas es un gran avance para el
movimiento LGBT. Vuelve a surgir la sombra que tiene el tema de la
homosexualidad en México, y al escuchar la pregunta esperé dos reacciones, la
primera, que los candidatos hablaran al respecto ante la pregunta compleja del
señor Quadri, podrían contestar a favor o no, sí contestaban a favor un gran
sector de la población –varones por supuesto hubieran gritado: ¡ahora apoya a
los putos!–, por lo contrario, sí contestaban en contra se verían como
homofóbicos. La otra reacción que esperaba era la de mantenerse callados ante gigante
pregunta. Bien, hagamos oídos sordos ante este punto, y sigamos adelante…
La segunda
pregunta, se refiere a la condena de mujeres por el aborto. Resalta la
respuesta de EPN, en decir que estaba en contra de la penalización, pero que cada
estado legisle de acuerdo a sus costumbres en materia de aborto (… cómo tomamos
esto, un sí pero no, ¿un no estoy de acuerdo pero sí, si en cada estado la
costumbre es encerrar a las mujeres por abortar, está bien? Josefina repitió
que la defensa de los derechos de las mujeres es uno de sus puntos principales
de campaña. AMLO contestó diplomáticamente, que está en contra de la
penalización… obviamente, ninguno de los candidatos diría que estaba a favor. ¡Obvio,
obvio!
Nota importante: en las páginas de
información de televisa y de tv azteca al relatar lo sucedido en el segundo
debate no aparece nada sobre el tema del aborto. ¿Tema delicado, verdad,
señores de la televisión?
Por último,
el Instituto Mexicano Octavio Paz. Comencemos, se pretende que se enseñen, recuperen
o expongan las lenguas indígenas. ¿En este país donde el indio sólo sirve para
apelar al sentimiento pero que no se le ayuda y se le discrimina por todo: por
ser indio, por ser de otro color –imaginariamente más opaco que la mayoría de
los morenos mexicanos que somos–, por un lenguaje ajeno al dominante: el
español querido lego, sí, el español vino de España, como muchas cosas más de
Europa, y no por eso nos sentimos menos mexicanos?, ¿conflicto de identidad?
Has llegado tarde a la discusión. ¿Para que preocuparnos por la diversidad
lingüística en nuestro país? No contribuye en nada, podemos vivir perfectamente
bien sin saber náhuatl, o cualquier otro idioma, pero los que son realmente los
ganadores son aquellos bilingües que hablan español y alguna lengua indígena,
¿quién es el retrasado? El lenguaje, la cultura, aspectos que por obvias razones
no entran en el juego político. Hubiera estado bien que se le preguntara al
candidato del PRI si ya leyó algún libro de Paz, o uno más que la Biblia.
Durante el
transcurso del día esperé con ansias las opiniones de los profesionales, los
politólogos, y demás tribus las cuales dijeran algo sobre las preguntas incómodas
de Gabriel, ante mi sorpresa e ingenuidad no se ha comentado nada, al
contrario, el candidato no lo bajan de ser un pacheco, ridículo y necio, no es aquí una apología del candidato de Nueva
Alianza, pero sí un reclamo por lo silenciado, lo excluido y que no se toma en
serio, más bien, se toma a juego, se ataca nuevamente y se olvida.
Sapere
Aude
David
Reyes el Conde de la Niebla

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