Delincuentes, son los profesores que el día jueves 7 de junio
de 2012 robaron las pruebas de la evaluación ENLACE en la Escuela Secundaria Jesús
Romero Flores en Morelia Michoacán. Indica el diario, en línea, El Sol de
Morelia que maestros de la sección XVIII entraron a las instalaciones y
arrebataron los exámenes a los niños a la vez que los insultaban, por lo que
reaccionaron los estudiantes, algunos de ellos corrieron tras los “sínicos
profesores”. Se indican que fueron cincuenta –otros, sólo 15, como el periódico
el Universal, ¿a cuál le creemos?– sindicalizados los que realizaron tal acto de
vandalismo –uso bien el término por aquello que pueden decir que hay un
prejuicio ante ellos, puesto que vandalismo es aquél espíritu de destrucción
que no respeta cosa alguna (DRAE) –.
Delincuentes, no hay otro término para definir a este grupo
de brutos, ¿por qué hablar de ellos como maestros cuando los hechos muestran
otra realidad? Delincuente es aquel que delinque, es decir aquel que roba, y
eso fue lo que pasó. Hago hincapié en las palabras porque a lo mejor aquellos
que hurtaron ni siquiera saben usar un diccionario.
Es lamentable e indigno que siga sucediendo esto puesto que
no fue un caso aislado. En Chiapas, hubo rechazo de las pruebas, en Guanajuato
tres directores se negaron a aplicarla. Por su parte, la Secretaría de
Educación de Michoacán presentó ante la PGR 15 demandas penales en contra
de CNTE por el delito. Ante los hechos,
qué podemos pensar. El grupo delictivo CNTE en su blog rezan: “La CNTE es una
organización de masas conformada por los trabajadores de la educación democráticos
del país…”, resaltemos la palabra trabajadores, es decir que trabajan… lo cual
no parece cierta cuando han dejado sin clases a miles de jóvenes. En teoría, un
trabajo se remite a trabajar, el que trabaja es porque se ocupa de una
actividad física o intelectual (no parece así) y esta ocupación tiene una
remuneración… Para empezar, no han trabajado por lo que se advierte su ineficiencia.
Los sindicatos fueron hechos para proteger los derechos de los trabajadores
ante los jefes empresariales, no para cubrir las porquerías de una banda de
delincuentes e incultos hombres y mujeres que sólo se dedican a engordar –lo
digo porque en las noticias nos presentan a las personas menos gratas ante la
vista por sus voluminosas panzas las cuales muestran lo bien alimentados o lo
bien que descuidan su salud–.
Sabemos que la educación es una de las claves para la
superación y crecimiento de un país, o quizás no. La muerte de la educación,
por qué no decirlo. La enseñanza pública en nuestro país ha sido tomada por un
grupo de personas que no se preocupan por educar, de lo contrario no robarían
las pruebas o mínimo, tendrían la decencia de bloquear su envío a la SEP. Pero
en este país, donde las cosas se resuelven a golpes: “Mexicanos al grito de
guerra” nos hacían cantar en la primaria, secundaria y en la preparatoria, –agradezco
que no haya sido así en la universidad–. ¿Cuánto hace falta para que los
denominados maestros, o mejor dicho parte del grupo CNTE de la sección XVIII
con mucho orgullo, dejen de violentar con sus acciones a la ya demacrada educación
en México? Esperemos que con el tiempo se solucionen los problemas presentados, y con esto pretendemos crear un espacio de memoria para que luego no digan: "nada de eso sucedió".
Sapere Aude (Atrévete a saber)
David el Conde de la Niebla

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